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Emil Jellinek era un prospero hombre de negocios Austriaco (aunque nacido en Alemania), que hizo su fortuna gracias a su gran vista como comerciante siendo nombrado en sus últimos años Vice-cónsul General Austriaco en Mónaco.

Karl Fiedrich Benz. (El origen de la corona de laurel)

(Karlsruhe, Alemania, 1844 - Ladenburg, id., 1929) Ingeniero alemán. Diseñador del primer automóvil impulsado por un motor de combustión interna (1885). Hijo de un ingeniero ferroviario, en 1877 realizó sus primeros experimentos sobre motores de combustión, de los que dotó a un vehículo de dos ruedas. En 1883 fundó en Mannheim la casa Benz y Cía., orientada al desarrollo de los motores de combustión interna. El primer coche fabricado por la empresa, un triciclo al que se denominó Motorwagen, que actualmente se conserva en Munich, fue patentado en 1886. En 1893 construyó, con características similares al anterior, su primer vehículo de cuatro ruedas. En 1899 vio la luz el modelo inicial de su primera serie de coches de carreras. En 1926, la casa Benz y Cía. se fusionó con la Daimler Motoren Gesellschaft de Gottlieb Daimler, formando la Daimler-Benz, la firma productora de los automóviles Mercedes Benz, y primera empresa automovilística en incorporar el motor Diesel a los vehículos de pasajeros. Con anterioridad, en 1906, Benz había abandonado la empresa para fundar la K. Benz Söhne en Ladenburg, junto a sus hijos Eugen y Richard.

Gottlieb Daimler (El origen de la Estrella)

(Schorndorf, Alemania, 1834-Cannstatt, id., 1900) Ingeniero alemán. Una de las figuras más relevantes de la historia de la primitiva automoción. Estudió en la Escuela Politécnica de Stuttgart. Tras su graduación trabajó en diversas empresas alemanas relacionadas con la ingeniería mecánica, en las que fue adquiriendo experiencia en materia de motores, hasta ser designado en 1872 director técnico de la firma presidida por Nikolaus A. Otto, el inventor del motor de cuatro tiempos. En 1882, abandonó la firma de Otto y fundó, junto con Wilhelm Maybach, su propia industria, dedicada a la construcción de motores de combustión interna. Tres años después patentaron uno de los primeros motores capaces de impulsar un vehículo con cierta velocidad, y desarrollaron el primer carburador que permitió el empleo de gasolina como combustible. Este motor de gasolina fue incorporado por primera vez a una bicicleta (posiblemente la primera motocicleta) en 1885; en 1886 se aplicó a un vehículo de cuatro ruedas, y un año más tarde a una embarcación. De todos modos, no fue hasta 1889 cuando ambos ingenieros realizaron su primer diseño orientado a la construcción de un automóvil de cuatro ruedas. En 1890 fundaron la Daimler Motoren Gesellschaft, en Cannstatt, industria que, nueve años más tarde, construyó el primer coche de la marca Mercedes.

Gottlieb Daimler falleció en 1900 a la edad de 66 años y sus hijos, continuadores de la empresa, se empeñaron en darle un logotipo identificatorio a la empresa y acudieron a una postal que su madre había recibido de Daimler, que tenía sobre su casa una estrella de tres puntas. Según Gottlieb, esta estrella se elevaría triunfante sobre su fábrica de autos: en 1909 se registró la estrella de tres puntas como marca industrial, oficializándose en 1923, haciendo a su vez, referencia a los tres medios donde los motores de Daimler triunfaban; Tierra, Mar y Aire.

Wilhelm Maybach

Wilhelm Maybach (Heilbronn, 1846-Stuttgart-Cannstatt, 1929), perdió a sus padres a los diez años y creció en un orfanato, moderno para aquella época ya que disponía de su propio taller mecánico que casualmente dirigía Gottlieb Daimler.

El pequeño Wilhelm demostró inmediatamente tener grandes dotes para la mecánica, que pudo perfeccionar y desarrollar asistiendo a cursos nocturnos de física y matemáticas. A los diecinueve años Daimler le acogió bajo su protección, y en 1872 se lo llevó a la fábrica Gasmotoren fabrik Deutz como jefe de desarrollo, donde se ocupó de la producción industrial del motor de cuatro tiempos ideado por Nikolaus Otto (de ahí la definición de Ciclo Otto).

Cuando en 1882, Daimler fundó en Cannstatt, localidad muy cercana a Stuttgart, la empresa Daimler-Motoren-Gessellschaft, no dudó en confiar la responsabilidad de la sección de ingeniería a Maybach. El joven recibió rápidamente su primer encargo: ocuparse del desarrollo del proyecto de los coches de carreras pedidos por el cónsul Emil Jellinek, representante en Niza. Fue éste quien convenció a sus socios de Stuttgart para dar a los vehículos que había encargado el nombre de su hija Mercedes. Metales ligeros, baricentro bajo, radiador de panal y cambio mecánico atestiguaban el alto nivel tecnológico de un vehículo que en 1901 alcanzo los 64,4 km /h: todo un récord para aquella época. A Maybach se deben además el primer Mercedes de seis cilindros (en 1903) y un motor de competición y escape en cabeza y doble arranque (en 1906).

Atraído por los nuevos desafíos y nombrado miembro honorario de la Asociación Alemana de Ingenieros (VDI), Wilhelm Maybach dejó Daimler en 1907 y, dos años después, cuando trabajaba en la empresa Zeppelín, fundó, junto al conde Zeppelín, la sociedad Luftfahrzeug-Motorenbau GMBH para la producción de motores destinados a los famosos dirigibles. A su lado, como director técnico, se encontraba su hijo Karl, nacido en 1879, que había terminado brillantemente sus estudios de ingeniería y que ya contaba con varios años de experiencia en Daimler-Motoren-Gessellschaft.

En 1918 la sociedad con sede en Friedrichshafen, wur rdysns situada junto al lago Constanza, pasó a denominarse Maybach-Motorenbau GMBH. Después de la I Guerra Mundial Alemania tenía prohibido producir motores aeronáuticos, lo que llevó a Wilhelm y Karl a dedicarse de nuevo al desarrollo de propulsores para automóviles de lujo, una pasión, por otra parte, que nunca habían perdido. Entre 1921 y 1941 produjeron 1.800 automóviles de una técnica muy refinada y de una calidad capaces de satisfacer cualquier exigencia de comodidad y prestigio. Hoy sobreviven muchos de aquellos automóviles, cuyos afortunados poseedores repartidos por todo el mundo pueden presumir de poder admirar directamente la que fue una de las más modernas expresiones de la industria automovilística de los años treinta.

Emil Jellinek (El origen del nombre Mercedes)

El cónsul general austriaco, Emil Jellinek, residía en Niza y era un apasionado del rudimentario automovilismo que existía en aquellos años. De esta manera visitó la fábrica Daimler en 1897 para adquirir una unidad y cuando sus amistades pudieron contemplar el vehículo que el cónsul paseaba elegantemente por la ribera francesa no vacilaron en acudir a él para que les gestionara la compra de uno similar. Jellinek participó en el Tour de Niza de 1899 con un Daimler aunque se anotó bajo el seudónimo Mercedes, el nombre de su hija predilecta, obteniendo finalmente el primer puesto en la clasificación final. En 1900 se produjo un accidente fatal durante una carrera en la montaña por lo que el mismo Jellinek sugirió modificaciones para mejorar los automóviles, iniciativa que supo plasmar un diseñador de la Daimler, Wilhelm Maybach

Las innovaciones que Maybach introdujo en los Daimler fueron una mayor distancia entre ejes, un centro de gravedad más bajo y una gama de motores más potentes. Jellinek intuía que estos nuevos autos serían exitosos por lo que encargó 36 unidades pagando por ellos la astronómica cantidad de 550.000 marcos de oro del año 1900.

A cambio de este negocio "solo" puso dos condiciones; una: que le diesen la exclusividad para distribuir los nuevos coches en Francia, Austria, Bélgica y América bajo utela de la casa madre y dos y la que más llama la atención y que perdura hasta nuestros días: Que los nuevos coches que iba a distribuir no se llamasen Daimler sino que se llamasen Igual que su hija de diez Años, Mercedes, un nombre cristiano español que significa Gracia*.

En la década de 1890 la vida privada del Sr. Jellinek transcurría en Niza. En una posición acomodada, disfrutaba de una apacible vida en la Costa Azul, rodeado de las más influyentes (y pudientes) familias Europeas lo que, a la postre, utilizaría en su provecho a la hora de desarrollar la nueva y provechosa aventura comercial que estaba a punto de emprender.

En 1897 Después de haber visto un anuncio de La Daimler (DMG), no sabemos sí por curiosidad o porque ya estaba incubando el nuevo proyecto mercántil, realizó una visita a la fábrica de Cannstatt de la que quedó totalmente impresionado. Hasta tal punto le impacto la visita que adquirió un Daimler de dos cilindros y lo transportó hasta su residencia en la Riviera francesa en donde sus pudientes vecinos quedaron impresionados con el nuevo artefacto del emprendedor hombre de negocios. El revuelo que causo el Daimler en Niza hizo que Jellinek se plantease seriamente el inicio de una aventura comercial que pasaría a formar parte de la historia del automovilismo mundial.

Jellinek volvió a Cannstatt y encargó 4 coches más poniendo como condición a la Daimler, que alcanzasen la velocidad de 25 mph (10 mph más que el modelo originalmente adquirido). Para conseguir semejante petición, unos inicialmente reticentes Daimler y Maybach, dotaron al vehículo de un nuevo motor mas grande y potente consiguiendo así satisfacer la petición de Jellinek y entregándole así, los cuatro coches encargados.

El avispado Mercader Austriaco tenía un plan; Todas las mañanas el Barón Arthur de Rothschild, Adinerado Caballero que pasaba los inviernos en la Riviera Francesa, pilotaba su Panhard francés hasta la cima de la Colina Le Turbie. Fue entonces, cuando en una despejada mañana, Jellinek le estaba esperando al volante del primer modelo adquirido a la Daimler (15 mph), retando al Barón a una carrera, siendo Jellinek el claro vencedor de la misma al llegar con bastante antelación a la cima. Cuando Rothschild llegó, estaba tan exasperado que le compró a Jellinek su Daimler allí mismo, siendo este vehículo el protagonista de la primera venta del Austriaco. Pero la picardía de Jellinek no terminó aquí, dos semanas más tarde volvió a repetir la estrategia pero esta vez con el ultimo modelo adquirido a la Daimler (25 mph) con lo que volvió a vencer al competitivo Barón, que no tardó en hacerse con este nuevo y veloz modelo.

Este juego del gato y el ratón continuó hasta que el adinerado Barón compró 3 de los 4 Daimler que Jellinek había encargado a la DMG.

Es en este momento cuando Jellinek decide convertirse en Distribuidor de la Daimler. Encarga 6 nuevos vehículos, equipados con motores de cuatro cilindros y construidos con el estilo de los últimos Phoenix y Panhard-Daimler, que montaban el motor sobre el eje delantero, en lugar de la disposición lógica en aquellas épocas, lo que era casi como pedir que el caballo empujase el carro.

Esta nueva petición creo no pocos problemas a Daimler y Maybach ya que creían que el nuevo 4 cilindros era demasiado pesado para la estructura del Phoenix que estaba diseñado para montar un más liviano 2 cilindros. Después de estudiar el asunto, tomando como referencia los Panhard que también montaban motor delantero sin efectos nocivos para el chasis, decidieron cumplir los deseos de su “representante” en Niza, que satisfecho con el desarrollo de su nuevo negocio pidió en 1899 un Phoenix aun más rápido (28 HP), para correr en la Semana de Niza de 1900.

Pero esta vez el resultado no iba a ser tan espléndido, Gottlieb Daimler estaba convaleciente de la grave enfermedad que al poco tiempo le costaría la vida y, como es obvio, muy lejos de poder encargarse del día a día de la DMG. Debido a esto, Maybach y Paul Daimler, hijo de Gottlieb, tomaron las decisiones a la hora de fabricar el nuevo Phoenix para Jellinek y, pese a la reconocida valía de ambos, el resultado fue desastroso. El 30 de Abril en la subida a La Turbie, un capataz de la DMG y el experto piloto Wilhelm Bauer (designado por Jellinek) esperaban a la salida de la carrera montados sobre un reciente Phoenix 28 HP, cuando la bandera indicó el comienzo de la prueba Bauer aceleró el potente motor de 4 cilindros catapultando el vehículo hacia la primera curva del improvisado circuito. Al llegar a esta, el pesado y veloz vehículo no pudo hacer frente a la fuerza que lo empujaba fuera de la carretera volcando sobre la cuneta y golpeándose violentamente contra una roca. El mecánico salió ileso pero Bauer fallecería al día siguiente debido a las graves heridas sufridas.

Con Gottlieb Daimler a punto de sucumbir a su grave dolencia coronaria, las noticias sobre la tragedia ocurrida en Niza eran casi abrumadoras. Jellinek no arremetió contra el tristemente desaparecido Bauer, y si lo hizo contra el diseño del Phoenix que ahora se había demostrado inadecuado para la potencia y peso del motor montado.

A pesar de la muerte de Bauer, Jellinek no cesó en su empeño de solicitar coches cada vez más rápidos, con mejores diseños dotados de una mayor distancia entre ejes y un centro de gravedad más bajo y dotados de las más elegantes y estilosas carrocerías. Frente a esto, Maybach y el hijo de Daimler, Paul, compartían un mismo puento de vista; De hecho trabajaron juntos en el diseño del vehículo – motor que reducía su peso a la mitad, con lo que un ligero aumento en la potencia resultaba un aumento significativo en la velocidad, aceleración y maniobrabilidad. Pero eran tiempos conservadores y la plana mayor de la Daimler mostraba sus reservas a esta carrera por la velocidad y más después del fatal accidente de Bauer.

Jellinek, hombre tremendamente pertinaz , acordó con la Daimler que si se desarrollaba el tipo de vehículo que el estaba solicitando, los 36 primeros ejemplares del mismo serían adquiridos por el mismo a cambio de la astronómica cifra de 550.000 “Gold Marks”. Frente a tal propuesta de negocio la Daimler no pudo ni quiso negarse a tan provechosa operación. Una vez llegado a un acuerdo, el buen Jellinek añadió dos condiciones para cerrar el negocio; 1º.- Se garantizaba la exclusividad de la venta de vehículos Daimler en Austria, Hungría, Francia, Bélgica y los Estados Unidos bajo un acuerdo general con la DMG; 2º Los Nuevos coches producidos no se llamarían Daimler, sino que se llamarían como la hija pequeña de 10 años de Jellinek, MERCEDES. Tan improbable como suena la dirección de la DMG aceptó el trato con lo que los nuevos modelos sacados por la fábrica durante 1901, y tal como había pedido Jellinek, estaban equipados con motores más potentes, un chasis mas largo y bajo, eran más ligeros, estaban carrozados con elegantes carrocerías de los más prestigiosos diseñadores y, lo que aun perdura hasta nuestros días, Se llamaban MERCEDES.



De Izquierda a derecha:
Gottlieb Daimler ( 1834 - 1900 ),
Karls Benz ( 1844 - 1929 ),
Mercedes Jellnek ( 1889 - 1929 ),
Emil Jellnek ( 1853 - 1918 ),
Wilhem Maybach ( 1846 - 1929 )

 
 
 
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